Dile adiós al cutis graso para siempre

El exceso de grasa le da a la piel un brillo indeseable y obstruye los poros. Esto puede generar problemas de acné debido a que las glándulas sebáceas que producen aceite (sebo) son más grandes y concentradas en tu rostro.

Las características de este tipo de piel son:

  • La piel es más gruesa y espesa
  • Con sensación aceitosa al tacto
  • Apariencia brillante debido a la sobreproducción de sebo
  • Poros dilatados.
  • Aparición frecuente de granitos o brotes en la piel.
  • Puede presentar puntos negros o acné.

La piel grasa suele ser frecuente en jóvenes y adolescentes, debido a los cambios hormonales que tienen lugar durante esta etapa. Sin embargo, los adultos también suelen padecer de cutis graso

Varios son los factores que inciden en la producción excesiva de sebo, como puede ser el estrés, el uso de anticonceptivos orales, los cambios hormonales, el embarazo, la alimentación, la falta de exfoliación y limpieza y los factores genéticos.

 

Consejos para evitar y tratar el cutis graso

Beber agua: Una buena hidratación le permite a tu cuerpo  eliminar toxinas y evitar así la aparición de imperfecciones y de grasa.

Dieta Balanceada: se debe llevar una dieta alta en vegetales crudos, ensaladas, jugos, etc., es necesario eliminar los productos chatarra, con grasas saturadas, embutidos y carnes rojas, así como azúcar y harinas refinadas que sólo atascan el intestino y no permiten una adecuada absorción de los nutrientes y aceites que nutren y nivelan el ph de la piel. Los alimentos más adecuados para ti son: todos los vegetales anaranjados como zanahoria, papaya, naranja, durazno, etc., todos ellos ricos en vitamina A.

Lava tu rostro en la mañana y noche: Es necesario que lo realices como una rutina diaria para eliminar la contaminación y agentes que se van impregnando en tu piel a lo largo del día. Procura utilizar jabones neutros.

Exfoliación: Ayuda a mantener la piel limpia y libre de impurezas y remueve las células muertas. Antes de exfoliar humedece tu piel, esto para evitar daños.

Mascarilla: Son excelentes ya que abren los poros, eliminan impurezas y absorben el exceso de grasa en la piel. Asegúrate de que haya sido formulada para cutis graso. Otra ventaja de las mascarillas formuladas para tu tipo de piel es que disimulan los poros grandes y dan un acabado mate.

Tonificantes: Te ayudan a cerrar los poros y evitar que salgan espinillas y barros, permitiendo que tu cutis este mejor cuidado.

Evita el estrés y la ansiedad: Estas dos emociones, por separado o juntas, producen grasa en tu rostro. La tensión genera que se liberas toxinas, entonces, trata de tranquilizar tus nervios. Recuerda, todo tiene una solución.

Protección: Solo porque la piel brilla eso no significa que no hay que usar protector solar y humectante todas las mañanas; durante la noche hay muchos productos diseñados para controlar o regular el nivel de secreciones los más comunes tienen ácido salicílico, peróxido benzoico o ácido glicolico.

 

Paso previo al limpiar tu cutis

La Exfoliación

Para ayudarnos a eliminar el exceso de grasa de nuestra piel recomendamos realizar una vez por semana una exfoliación con un peeling natural, ya que los comerciales contienen ingredientes demasiado agresivos con nuestra piel. Para ello mezclaremos los siguientes ingredientes:

  • Sal marina de grosor medio
  • Bicarbonato de sodio
  • Gel de aloe vera (extraído de una penca de la planta o bien comprado)
  • Ralladura de piel de limón o bien unas gotas de aceite esencial de limón
  • Unas gotas de aceite de almendra

Mezclaremos bien los ingredientes hasta conseguir una pasta homogénea. Para hacer el peeling, lavaremos nuestra piel con agua tibia, aplicaremos el exfoliante y suavemente masajeamos todo el rostro en forma de círculos, evitando el contorno de los ojos. Lo dejaremos actuar un minuto y aclararemos con agua fría, para volver a cerrar los poros.

 

Estas mascarillas naturales te ayudaran a tratar el cutis graso

Mascarilla de huevo, limón y avena:

Mezclamos una clara de huevo, el jugo de un limón y avena hasta formar una pasta cremosa. Aplicamos sobre el rostro (evitando la zona de los ojos y los labios) y dejamos que actúe durante más o menos 20 minutos para después retirar usando agua tibia al principio y agua bien fría al fina. De esta manera cerraremos bien los poros.

Mascarilla exfoliante de avena y fresas:

Mezclamos un par de cucharadas de avena, una cucharada de yogur natural y tres fresas maduras aplastadas. Mezclamos bien hasta conseguir que se convierta en una pasta. Aplicamos evitando el contorno de los ojos. Dejamos que actúe durante 10 minutos para después retirar con agua fría.

Mascarilla exfoliante de avena y leche:

En un recipiente mezclamos una taza de leche con varias cucharadas de avena. Hervimos la mezcla, mientras se hierve no dejamos de remover con un cucharon hasta que espese quedando una pasta bien homogénea. Dejamos enfriar la pasta y la colocamos directamente sobre el rostro dando un suave masaje. Dejamos que actúe durante varios minutos para después retirar usando abundante agua tibia.

Mascarilla limpiadora:

Diluimos una cucharada pequeña de bicarbonato sódico en dos cucharadas de agua. Después aplicamos realizando movimientos circulares y usando un algodón. Retiramos con abundante agua.

Mascarilla de miel con avena:

Mezclamos una cucharada de miel con otra de avena gruesa. Usando un pincel la aplicamos sobre la cara hasta que la hayamos cubierto bien. Dejamos que actúe durante 20 minutos. Retiraremos con agua bien fría, de esta manera cerraremos los poros.

Mascarilla de yogur y limón:

Esta mascarilla es ideal para pieles mixtas o grasas con impurezas o con manchas, y además nos ayudará a refrescar la piel sin resecarla en exceso. Mezclaremos yogur natural entero con jugo de limón y también con la ralladura del mismo limón, hasta que obtengamos una textura espesa que podamos untar bien.

La dejaremos actuar durante 30 minutos, hasta que notemos que se ha secado un poco. Retiraremos con agua bien fría, de esta manera cerraremos los poros.

Bien, esperamos que esta nota le haya arrojado un poco mas de información para conocer su piel e incluir en tu rutina de belleza el tratamiento que más te guste.

Recuerda… El rostro es nuestra tarjeta de presentación y debemos cuidarlo.