La NASA ha decidido cancelar la misión de ARM. Este iba a permitir atrapar un asteroide cerca de la Luna para estudiarlo, y también para entrenar para la conquista de Marte. El proyecto de capturar un asteroide ya es historia.

Con el cambio de administración que siguió a la elección de Donald Trump a la cabeza de los Estados Unidos, las prioridades de la NASA han experimentado algunos temblores. Centrada en la exploración de Marte, que ocupará cada vez más en los próximos veinte años, la agencia espacial anunció el fin del proyecto ARM (Asteroid Redirent Mission), por falta de apoyo real al congreso.

En una presentación a Small Bodies Assessment Group (SBAG) – un grupo de investigación fundado en 2008, que se especializa en la identificación de pequeños objetos como asteroides, cometas, polvo interplanetario o algunos satélites – la dirección del programa Michele Gates anunció que recibió un “aviso de cuenta” de los fondos asignados a esta misión por parte de responsables de la NASA, el pasado mes de abril.

Esta notificación produce tras la publicación del presupuesto 2018 de la Casa Blanca, que ya pedía la cancelación de la misión. “Estamos en una fase de liquidación ordenada, tratando de mantener todo el buen trabajo realizado por los equipos y transferirlo a los servicios de otras misiones potenciales o archivarlo para su uso en el futuro”, explicó la Sra. Gates.

La misión ARM nace en 2013 con el objetivo de capturar y llevar un asteroide a una distancia cercana a la luna y luego enviar astronautas en una cápsula Orion para aterrizar y recuperar muestras. El objetivo era estudiar este cuerpo espacial, pero también entrenar para la futura exploración de Marte.

Al inicio tenía muchas dificultades para convencer al Congreso, y aún más hoy en día, el gobierno Trump tenía ojos sólo para el planeta rojo. De hecho, la NASA tiene la intención de reutilizar las tecnologías desarrolladas para esta misión, ya que el sistema de propulsión eléctrica y solar, que también podría ser utilizado en 2020. La Agencia tampoco renuncia al estudio de los asteroides, ya que el proyecto OSIRIS-Rex sigue siendo activo.

Crédito de la imágen: NSA