El primer ministro ruso, dio a conocer los talentos de F.E.D.O.R, un robot con múltiples capacidades que recuerda a Terminator.

No, F.E.D.O.R no es un Terminator, asegura el primer ministro ruso Dmitry Rogozin en un tweet, destacando en este impresionante monstruo de metal la “inteligencia artificial que será de gran importancia práctica en varios campos”. Pero aún así, es difícil no fijarse en algunas cosas en común con las máquinas que vemos en la película de James Cameron.

El vídeo difundido por el Viceprimer Ministro en Twitter que muestra el robot, con una pistola en cada mano, disparando con escalofriante precisión en múltiples objetivos. Pero, de nuevo, el Primer Ministro nos tranquiliza afirmando que es simplemente para mejorar sus “habilidades de precisión” y sus “algoritmos de toma de decisiones“. Sin embargo, había otras formas de lograr estos resultados…

Un hombre robot que hace de todo

Dicho esto, todavía hay que reconocer que F.E.D.O.R, el acrónimo de «Final Experimental Demonstration Object Research» está lejos de ser un buen tirador. Este robot de 1,82 M y más de 100 kg, que también puede ser controlado de forma remota, es capaz de muchas hazañas, tales como el uso de herramientas, llevar cargas pesadas, cambiar las bombillas, caminar sobre un terreno rugoso sin perder el equilibrio, extinguir un incendio e incluso conducir un coche.

Cuando lo diseñaron en 2014, sus creadores (la empresa Android Technics y el fondo para la investigación avanzada en la industria de la defensa, un equivalente de DARPA creado a iniciativa de Vladimir Putin en 2012) F.E.D.O.R estaba destinado a misiones de rescate y operaciones peligrosas para los humanos, sobre todo en el espacio. Pero viendo sus habilidades cada vez más amplias, el robot sin duda tendrá múltiples trabajos, incluyendo el ejército, por supuesto.

De momento cumplirá con su misión original, ya que la agencia aeroespacial rusa anunció que el robot volaría en 2021 a bordo de la nave espacial Federatsia. En cualquier caso, de nuestro lado, claramente preferimos verlo en el espacio que en un campo de batalla.